sábado, 28 de marzo de 2009

Hijadeputa

Soy una hija de puta o sea el antítesis de Angelina Jolie. Desde el día en que nací lo soy. Desgarré el aparato reproductor de mi madre y a consecuencia de eso tuvo que pasar 2 semanas en la UVI, la pobre. Ja! Todavía me entra la risa floja cuando cada dos por tres me lo cuenta y me dice que la depresión post parto que pilló después de salir de la UVI le dura a día de hoy, tengo 33. Dice que me rechazó como las gatas cuando aborrecen a sus cachorros, que no me daba de mamar porque le daba rabia darme algo suyo. Pues así más o menos empecé mi vida.
Yo ya veía raro en la guardería que los padres que recogían a mis compañeros lo hacían con sonrísas, abrazos, caras tontas llenas de orgullo. Mientras que yo sentada en el rincón donde jugaba sola y mordía con mis pequeños dientes de leche al primero que quisiera usurpar mi soledad totalmente voluntaria, veía como mi madre me venía a buscar camuflada entre las otras madres felices con medio labio superior levantado, entornando los ojos y soplando. "Venga, va" decía. Ni un triste qué has hecho hoy, ni si me has hecho un dibujo, ni si tienes amigos. Llegábamos a casa, me cocinaba cosas fritas y se ponía a fumar y a ver la tele. De vez en cuando me chillaba y ya, ese es el único contacto que he tenido con la que me parió. Después me hacen gracia a mí esos providas antiabortistas de mierda. Si al menos yo no hubiera nacido habría una hijadeputa menos en este mundo, que de eso ya va sobrado.

Claro está que con una madre como la mía tenía dos posibilidades; o salir muy buena y cándida como un perro maltratado que se esconde cuando alguien lo va acariciar o al revés, una hijadeputa de los pies a la cabeza. Yo mira; me quedé con la segunda opción.

¿Sabes qué pasa también? que al ser guapa, porque la verdad sea dicha, soy muy guapa, se me perdona todo, es más, gusta mucho. El estereotipo de guapa hijadeputa siempre ha tenido mucha tirada en el mundo, sobretodo en el de los hombres, por supuesto que las mujeres me odian, una por ser guapa a rabiar y dos por ser hijadeputa. Pero me da igual, al fin y al cabo el mundo lo dominan los hombres y se que es a ellos a quien tengo que gustar.
Así conseguí mi puesto de Directora General; creando admiración entre el comité ejecutivo, todo hombres menos la secretaria de dirección, claro. La secretaria de Dirección es una chica muy mona diez años menor que yo, a la que pago un plus por hacer horas extras en mi despacho. Se podría decir que es mi todo; mi secretaria, mi medio amiga y mi puta.
Soy lesbiana desde que tengo uso de razón, los hombres me dan asco, aunque por mi bien hago ver que no. Así que como no tengo amigas y conocer gente me enferma. Cogí a una chica de ETT, me aseguré que con algunos problemas familiares, tiene un hijo que tuvo a los 17 y su novio quedó paralítico en un accidente en la obra con lo cual cobra una pensión de mierda, y económicos también para que no pudiera rechazar el dinero que le daba por las horas extras.
Al principio como es normal, ella se sentía culpable por vender su cuerpo a la jefa. Yo veía que lo pasaba fatal cogiendo los 100 euros que le daba por ponerse debajo de la mesa mientras yo no llevaba bragas debajo de la falda y hablaba por videoconferencia con Frankfort. Pero yo se que ahora le gusta. Me viene con la excusa del dinero, y me cuenta problemas absurdos, como que el niño le pide juguetes, y que le vendría bien una señora para limpiar la casa porque el novio no puede con la silla. No puedo evitar que cuando me habla del desgraciado de su novio me recorra un gustirrin de alegría por todo el cuerpo, como el día que ella se fue llorando de mi despacho mientras trabajaba integramente para mi y me contaba que estaba triste porque al novio se le torció la silla bajando un escalón y se cayó y hasta que ella no llegó a casa y lo encontró no se pudo incorporar, y yo no lo pude evitar y me meé encima de risa (luego hice venir a la Paqui, la imbécil que limpia y le dije que mi secretaria se había meado encima de una bronca que le metí, me encanto), de verdad, me meé en la mesa de mi despacho porque me lo imaginaba ahí tirado sin poder levantarse y la rueda de la silla gira que gira. Se fue, cogió la baja y volvió.
Yo le doy el dinero que me pide, pero sabe que se lo tiene que ganar y se que le encanta. Soy o no soy hijadeputa? Lo más cercano que tengo a una amiga, es una joven necesitada a la que humillo a cambio de dinero.
Y como ésta mi vida está atestada de situaciones y anécdotas que pondrían los pelos de punta a gente normal o sea buena, o lo que se entiende por buena. Mi visión de la moral para que nos entendamos está hecha por lo que he visto en los medios de comunicación, que ya me dirás tu... ya que no tengo contacto con la sociedad, entre otras cosas porque tengo la desgracia de pertenecer a una especie que aborrezco; la humana.
Recuerdo un día en pleno Portal de L´Àngel, que un niño de cinco años lloroso y mocoso me...

To be continuará

3 comentarios:

Alba dijo...

ere'una hijaputa...
que continuuue, que continuuue!

víc dijo...

tooma ya!

Emilio dijo...

Por dios !!! es buenisssimo!!!por favor continua hacia años que no leia algo asi,casi tengo una erección
Nena, de quin llibre es es superbo,dença que marxis continu a la
petons